6.3. Narradores en tercera
persona
La tercera persona es probablemente
el tipo de narrador más utilizado en narrativa comercial y cinematográfica. Por
eso, puede tener la apariencia de ser dominante. Sin embargo, existen varios
tipos de narradores en tercera persona que implican variaciones sustanciales:
6.3.1. Narrador omnisciente:
Es el más genérico y uno de los
más antiguos. En este caso, el narrador sabe lo que ocurre en todas partes y lo
que piensan todos los personajes. Ana Karenina, de Tolstoi, sería un gran
ejemplo, o bien la obra de Juan Marsé, que tiene un amplio componente
cinematográfico añadido. Nos cuenta la historia en 3ª persona y no
es un personaje del relato, sino que nos lo transmite desde fuera. Se
trata, como su propio nombre indica, de un narrador que funciona como un dios;
lo conoce todo sobre los personajes y las tramas, puede predecir el porvenir, suponer y juzgar.
1.a. Lo sabe
todo:
Tal y como os comentaba antes,
el narrador omnisciente lo conoce todos los datos de la historia, así que puede
contar cómo se sienten los personajes, de manera que el lector tiene una mayor
información de la escena que aquellos que la protagonizan.
1.b. Explica, no sugiere:
El narrador omnisciente no sugiere, sino que se
encarga de explicar lo que ocurre, juzga y desmenuza las causas y
comportamientos de los personajes. El margen que se deja al lector para
imaginar y deducir por su cuenta no es tan grande como con otros narradores.
1.c. Aporta credibilidad:
Como consecuencia a lo comentado en el punto
anterior, el narrador omnisciente tiene una autoridad absoluta en la historia y
lo que explica es lo que ocurre, resultando un narrador mucho más verosímil
que, por ejemplo, un narrador testigo. Por ello puede ser una buena elección
para las historias mágicas, fantásticas o de absurdo.
1.d. Puede identificarse con el
escritor:
Al no formar parte directa de la historia y
mantenerse fuera de ella, puede interpretarse a veces como la voz del escritor,
especialmente si el narrador realiza algún juicio de valor.
1.e. Permite los saltos en el
tiempo y el espacio:
Con este narrador resulta mucho más sencillo
cambiar de una escena a otra, aunque cambien en ellas los personajes y los
escenarios. Ocurre lo mismo con los flashbacks (cosas que han ocurrido en el
pasado) y las elipsis (omisión de escenas innecesarias, saltos de varios años
en el tiempo de la historia…)
1.f. Los personajes son
instrumentos de la historia:
Al usar un narrador omnisciente nos encontramos
con que la proximidad del lector y el protagonista es menor que, por ejemplo,
con una narración en primera persona o un narrador equisciente (del que os
hablaré con más calma en el próximo post del tema). Además, la presencia del
personaje principal se ve perjudicada, ya que el lector no sólo recibe
información de los sentimientos de éste, sino de todo el elenco de personajes.
6.3.2. Narrador equisciente:
Este narrador equisciente sólo
conocerá los pensamientos y motivaciones del personaje al que sigue, mientras
que de los otros personajes sólo sabe lo que se puede ver o percibir. Sin
embargo, a diferencia de un narrador en primera persona, el narrador
equisciente también puede aportarnos cierta información que el personaje
desconoce o describirlo desde un punto de vista externo a sí mismo.
La percepción del narrador
equisciente es limitada, pero puede tratarse de una percepción limitada
simple (un solo personaje al que el narrador sigue durante toda la
historia) o percepción limitada global (el personaje al que el
narrador sigue puede cambiar según la escena o el capítulo)
Como ejemplo claro para un
narrador equisciente de percepción limitada global, podemos tomar la
novela Juego de Tronos (de la saga Canción de Hielo y Fuego, del
escritor George R.R. Martin) donde cada capítulo es un caso de narrador
equisciente y lleva el nombre del personaje que dicho narrador seguirá para
contar un pedazo más de la historia. A veces el autor aprovecha las
características del narrador para aportarnos distintos puntos de vista de un
mismo acontecimiento.
Para poder valorar mejor si el narrador
equisciente se adapta o no a la historia que queremos contar, aquí dejo un
pequeño resumen de sus principales características:
2.a. Tiene una visión limitada:
Tal y como comentaba más arriba, el punto de
vista de este narrador se ciñe a uno de los personajes y, por lo tanto, no
puede saber lo que piensan los otros o cuáles son sus motivaciones. La visión
que proporciona al lector es la misma que la que tiene el personaje al que
sigue.
2.b. Explica una parte, sugiere
otra:
Así como el narrador omnisciente es capaz de
explicar todo lo que ocurre en la historia, en el caso del equisciente sólo
puede explicar objetivamente lo que le sucede al personaje al que sigue.
Digamos que sólo es un narrador omnisciente para éste, pero no para los demás.
Su visión sobre el comportamiento del resto de los personajes y sucesos serán
subjetivas, conjeturas y sugerencias.
2.c. Permite el
multiperspectivismo:
El narrador equisciente de perspectiva limitada
global permite dar al lector distintas perspectivas de los hechos de la
historia sin perder por completo las ventajas de la credibilidad de un narrador
omnisciente. Aunque no alcanza la verosimilitud como éste, tampoco tiene la
parcialidad de un narrador testigo.
2.d. Se identifica con el
personaje:
Aunque el narrador no es un personaje de la
historia, los juicios de valor u opiniones que muestra se identifican con los
del personaje al que sigue.
2.e. Crea una conexión entre el
lector y el personaje:
Este narrador, al darnos el punto de vista de
un personaje, acerca a éste y el lector, logrando una mayor empatía.
EJERCICIO #9
-Realice un relato confesando un delito.
-A considerar: su parcipación era de alertar.
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