2. LA PRIMERA LÍNEA
Es cierto que la primera línea ayuda mucho a un
relato, de lo impactante y bien articulada que esté despertará en el lector el
interés, o todo lo contrario. Por eso es importante que nosotros no
desperdiciemos nada, ser observadores de nuestro entorno ayuda mucho a capturar
imágenes, y al igual que lo haría un fotógrafo de prensa, estar atentos es
importante. Entonces, resulta pertinente señalar que es necesario no
desperdiciar cualquier idea que se venga a la mente, esas que al igual que un
rayo, caen sin aviso. Vale decir que muchas de estas ideas que nos vienen de
repente pueden ser buenas frases, o tener potencial, pero para poder
desarrollarla mejor es necesario que se apunte, caso contrario la perderemos.
Para esta sección tomaremos como texto base el
libro de Jean Larsen “Cómo crear una novela”. En el libro el autor señala,
desde su experiencia como editor, qué tanto puede ayudar la primera línea en
una novela, pero lo que resalta no nos es ajeno y resulta pertinente.
2.1. LA VERDAD UNIVERSAL
Esta
técnica es un elemento básico de los clásicos europeos. Por supuesto, la
historia o novela que se ha escrito o se escribirá tiene que confirmar el
principio propuesto.
«Es una verdad mundialmente reconocida que un
hombre soltero, poseedor de una gran fortuna, necesita una esposa».
JANE AUSTEN, Orgullo y Prejuicio
«Las familias felices son todas iguales; cada
familia infeliz es infeliz a su manera».
LEON TOLSTOY, Ana Karenina
2.2. UN HECHO SIMPLE
Todo el
peso de la narración se puede transportar en una simple frase.
«Un dólar
y ochenta y siete centavos. Eso era todo».
O’ HENRY, Los regalos perfectos
«Yo tenía
una granja en África».
ISAK DINESEN, Memorias de África
«Cuando Gregorio Samsa se despertó una mañana
después de un sueño intranquilo, se encontró sobre su cama convertido en un
monstruoso insecto».
KAFKA, La metamorfosis
«A fin de
cuentas, matar a mi madre resultó sencillo».
ALICE SEBOLD, Cara de Luna
«Eran cerca de las seis. Fui al bar
a pedir una cerveza y me tendí en una hamaca a tomar un poco el sol de la
tarde».
ROALD DAHL, Hombre del sur
«Estoy
sentada ante un café y unos cigarrillos en casa de mi amiga Rita, y se lo estoy
contando».
RAYMOND CAVER, Gordo
En este enfoque no hay trucos. No hay fuegos
artificiales. Solo realidades simples. Pero la segunda y la tercera
inmediatamente despiertan nuestra curiosidad.
2.3. UNA COMBINACIÓN DE HECHOS
En muchos
casos, dos hechos combinados en una frase hacen a esta más potente que
cualquiera de ellos por sí solo.
«En la ciudad había dos mudos. Estaban siempre
juntos».
CARSON MCCULLERS, El corazón es un
cazador solitario
«Todo se adultera hoy. A mí me ha
tocado personificar un heroísmo falso».
JULIO TORRI, El héroe
«La gente
que lo conocía lo recuerda como puede, no como debería».
YERO CHUQUICAÑA, Guepardo
«Dijo a
su mujer que no se levantase, que aprovechase un poco más de la mañana, y se
escurrió hacia el aire frío, hacia la humedad indefinible de las paredes, de
los picaportes de las puertas, de las toallas del cuarto de baño».
JOSÉ SARAMAGO, Embargo
2.4. UNA INTRODUCCIÓN PARA LA VOZ
El famoso
inicio de Vladimir Nabokov no está pensado para transmitir al lector la
caracterización del protagonista o el argumento, aunque ambos están presentes.
Lo que caracteriza ese inicio es el ESTILO y la obsesión del protagonista. Así
también los relatos de E.A.Poe desarrollan este estilo de voz narrativa, el
escritor en la mayoría de sus relatos plantea la obsesión, la ansiedad como
elemento recurrente.
«Lolita,
luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta: la punta
de la lengua emprende un viaje de tres pasos desde el borde del paladar para
apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo. Li. Ta.».
«No espero ni pido que alguien
crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco
estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero
no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y
quisiera aliviar hoy mi alma».
E.A.POE, El gato negro
2.5. UNA INTRODUCCIÓN DEL ESTADO DE
ÁNIMO O EL TONO
La
información contextual no directamente relacionada con la historia a menudo
puede llamar la atención del lector sobre lo que vendrá. Puede establecer un
tono amenazador, ominoso, o pesimista. Pero también de otro tipo, como en “El
extranjero”, de Albert Camus:
«Hoy ha
muerto mamá. O quizá ayer. No lo sé. Recibí un telegrama del asilo: “Falleció
su madre. Entierro mañana. Sentidas condolencias.” Pero no quiere decir nada.
Quizá haya sido ayer».
«Extraños fueron los sucesos que
me llevaron a encerrarme por años en el silencio de los secretos. Un silencio
que sin embargo fue cebando mi valentía hasta moverme a contar esta historia».
DENNIS ARIAS CHÁVEZ, El manuscrito
«Yo,
intercambiado conmigo, estuve presente año tras año. No siempre en primera
línea, porque, como allí había guerra todo el tiempo, nos gustaba quedarnos en
retaguardia».
GUNTER
GRASS, 1900
«La
cortesía no es mi fuerte. En los autobuses suelo disimular esta carencia con la
lectura o el abatimiento. Pero hoy me levanté de mi asiento automáticamente,
ante una mujer que estaba de pie, con un vago aspecto de ángel anunciador».
JUAN JOSÉ ARREOLA, Una reputación
2.6. UN MARCO DE REFERENCIA
En
ocasiones, la mejor manera de comenzar una historia es anunciar que estás a
punto de contar esa historia. Los narradores orales llevan haciendo esto desde
la era de las cavernas. “Érase una vez...”, “Once upon a time...”
«No
sabéis quién soy como no hayáis leído un libro titulado Las aventuras de Tom
Sawyer, pero eso no importa».
MARK TWAIN, Las aventuras de
Huckleberry Finn
«Estás a
punto de empezar a leer la nueva novela de Italo Calvino, Si una noche de
invierno un viajero. Relájate. Concéntrate. Aleja de ti cualquier otra idea».
ITALO CALVINO, Si una noche
de invierno un viajero
«Nunca he
dado principio a una novela con tanto recelo. Si la llamo novela es únicamente
porque no sé qué otro nombre darle».
SOMERSET MAUGHAM, El filo de la
navaja
«Había una vez un perro que no
sabía ladrar. No ladraba, no maullaba, no mugía, no relinchaba, no sabía decir
nada».
RODAI GIANNI, El perro que no sabía
ladrar
Esos son los enfoques, ahora vamos a las
características de esas primeras líneas que engancharán a tus lectores.
2.7. UNA IMAGEN PODEROSA
Una primera línea visual fuerte es garantía de
gancho. Y si además apela a emociones en el lector y hace que se pregunte cosas
sobre la historia, suele ser un éxito para que siga leyendo.
«La serpiente se deslizó sobre el vientre desnudo
de Claire»
«Yo tenía
doce años la primera vez que anduve sobre el agua».
PAUL AUSTER, Mr. Vértigo
«Estaba
buscando un sitio tranquilo para morir».
PAUL AUSTER, Brooklyn follies
2.8. LA SORPRESA
A todos nos
gusta que nos sorprendan de forma agradable (aquí no cuentan los payasos
asesinos) Lo inesperado es algo que siempre llama la atención y puede estar en
esa primera línea de tu novela. Como en “Cien años de soledad”, de Gabriel
García Márquez.
«Muchos
años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía
había de recordar aquella tarde remota en la que su padre lo llevó a conocer el
hielo».
«Conocía
yo un poco a aquel señor Lescale que era tan alto; medía seis pies. Era uno de
los hombres de negocios más ricos de París; tenía una sucursal en Marsella y
varios barcos en la mar. Acaba de morir. No es que fuera un hombre triste,
pero, si llegaba a decir diez palabras en un día, podía considerarse un milagro».
STENDHAL, Philibert Lescale
EJERCICIO #3
-De acuerdo a los tipos de primera
líneas, escoge 03 según tu parecer, y desarrolla dos ejemplos por cada una.
EJERCICIO #4
-De los ejercicios planteados,
selecciona 01 y desarrolla la historia.
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