Por Cecilia
Tiempo atrás vi un aviso de “Taller de Narración” en el Facebook. Me entró la curiosidad de sumergirme en un nuevo aprendizaje. Buscaba aprender la forma correcta de narrar un tema, porque tengo dificultad para expresarme. Entonces, había pactado una cita hace un mes atrás, tenía curiosidad por ver cómo es narrar. ¿Será contar lo que me pasa, o tal vez generar una interesante historia de fantasía?, o contar un sueño de esperanza y autoayuda, sea cual fuese su significado, deseaba conocer cómo sería y si aprendería hacerlo bien.
Pero el caso torna complicado al tratar de ganarle al tiempo, con circunstancias como salir fuera de la hora de trabajo, entre otras. Deseaba invitar a Eli, una amiga de hace unos años, a quién a veces le digo que hay la posibilidad de un nuevo aprendizaje, entonces ella sin objeción solía acompañarme, y digo solía porque esta vez ella se encontraba en una tienda, está armando su nuevo hogar y entendí la situación por lo que en esta oportunidad no me acompañaría y tan poco insistí a esto nuevo como un espacio algo imaginario. Siempre que leía algo, pensaba ¿Qué inspira a alguien a escribir? ¿Se debe tener un talento especial? ¿Son especiales los talentos que se debe tener para escribir? O ¿Será que tendría que haber pasado por muchas experiencias para narrar?, o solo son las lecturas que haces para poder narrar. En fin tantas interrogantes, una tras otra. Llamé.
Pacte una hora, escogí el último turno, pero aun así el tiempo desorganizado que tengo me va en contra. Llegar de un lugar para llegar a otro, el tráfico, las llamadas al taxi y esperar, etc. … Pero fue más fácil salir que pensarlo. Salí a la calle y tome un taxi, y con la dirección que tenía en los mensajes guardados del celular encontré un mapa que me guio a la dirección y así pude llegar a mi destino, ver y conocer a Augusto, quien me llevará a un campo desconocido, la narración.
Tiempo atrás vi un aviso de “Taller de Narración” en el Facebook. Me entró la curiosidad de sumergirme en un nuevo aprendizaje. Buscaba aprender la forma correcta de narrar un tema, porque tengo dificultad para expresarme. Entonces, había pactado una cita hace un mes atrás, tenía curiosidad por ver cómo es narrar. ¿Será contar lo que me pasa, o tal vez generar una interesante historia de fantasía?, o contar un sueño de esperanza y autoayuda, sea cual fuese su significado, deseaba conocer cómo sería y si aprendería hacerlo bien.
Pero el caso torna complicado al tratar de ganarle al tiempo, con circunstancias como salir fuera de la hora de trabajo, entre otras. Deseaba invitar a Eli, una amiga de hace unos años, a quién a veces le digo que hay la posibilidad de un nuevo aprendizaje, entonces ella sin objeción solía acompañarme, y digo solía porque esta vez ella se encontraba en una tienda, está armando su nuevo hogar y entendí la situación por lo que en esta oportunidad no me acompañaría y tan poco insistí a esto nuevo como un espacio algo imaginario. Siempre que leía algo, pensaba ¿Qué inspira a alguien a escribir? ¿Se debe tener un talento especial? ¿Son especiales los talentos que se debe tener para escribir? O ¿Será que tendría que haber pasado por muchas experiencias para narrar?, o solo son las lecturas que haces para poder narrar. En fin tantas interrogantes, una tras otra. Llamé.
Pacte una hora, escogí el último turno, pero aun así el tiempo desorganizado que tengo me va en contra. Llegar de un lugar para llegar a otro, el tráfico, las llamadas al taxi y esperar, etc. … Pero fue más fácil salir que pensarlo. Salí a la calle y tome un taxi, y con la dirección que tenía en los mensajes guardados del celular encontré un mapa que me guio a la dirección y así pude llegar a mi destino, ver y conocer a Augusto, quien me llevará a un campo desconocido, la narración.
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